Jimena Hospina: “Somos
jóvenes y tenemos muchas ganas de mostrar nuestro trabajo”.
Exitosa profesional de 24
años nos cuenta acerca de la atareada vida de las productoras audiovisuales.
“Es un rodaje tranqui”, me dice Jimena Hospina por el teléfono. Se
filtran junto con su voz ruidos de personas discutiendo, moviendo equipos,
haciendo alboroto. “Si vienes podemos conversar aquí mismo”, me asegura.
Hemos estado
tratando de coordinar una entrevista desde hace más de una semana pero ella ha
estado ocupadísima: según lo que entiendo su vida estos meses ha estado
conformada por breves horas de dulce sueño ensanguchadas entre interminables
reuniones de trabajo, viajes en micro por todo Lima, rodajes de doce horas. Su
voz en el teléfono me hace imaginar un rostro ojeroso, consumido, pálido.
Antes de colgar me hace prometerle algo:
“Que por favor sea rapidita la entrevista, ¿ya? No tengo tanto tiempo”.
Unos minutos después me estoy preparando
para salir.
Jimena Hospina es solo dos años mayor
que yo pero ha hecho muchas más cosas con su vida. Comenzó a trabajar en
Carapulkra Films S.A.C. como productora hace unos meses y recientemente su
trabajo rindió frutos: “Mantra” (Pamela Rodríguez) y “Puedo Estar Sin Ti”
(Alejandro & Maria Laura), dos videoclips que produjo, han generado más de
sesenta mil vistas en YouTube. Ambos son memorables— el de Pamela Rodríguez con
sus monjas y travestis bailando como sonámbulos; el de Alejandro & Maria
Laura interpretado enteramente por títeres. Tiene lógica, pues: Jimena Hospina
siempre está ocupada porque es buena en lo que hace.
Salgo a tomar
taxi y me llega un mensaje de texto. Es ella: “coordinemos mejor para otro
día”, me escribe. “El rodaje se nos complicó”.
La entrevista sucede una semana después en la oficina de
Carapulkra Films. Jimena Hospina me recibe sonriendo: su rostro no muestra el
cansancio que percibo en su voz— es un rostro cálido, acogedor. Me pide
disculpas por cancelar nuestro último encuentro. “Estuvimos grabando unos EPKs
[Electronic Press Kit] para unos músicos. Estaba ahí como productora de campo,”
me cuenta.
Con cuidado,
Jimena Hospina nos prepara un espacio en el que nos podamos sentar a conversar.
Me ofrece algo de tomar y se sirve un café. Luego se sienta al frente mío.
Cuando hablamos por
teléfono el domingo me dijiste que estabas en un rodaje tranquilo. ¿Cómo es un
rodaje tranquilo?
Bueno, pensé que iba a ser tranquilo… Un EPK es como la
presentación de un grupo. En este caso [el grupo de ska] Vieja Skina.
Normalmente tiene tres partes: entrevista, tracks de sonido y una presentación
en vivo... A ver, un rodaje tranqui para mí es cuando no intervienen muchos
elementos artísticos ni de equipo humano. [Para este trabajo] más que nada
éramos el director de fotografía con el asistente de cámara, el encargado de
las luces, el sonidista y yo. No hizo falta más personas. Las exigencias en
este tipo de trabajo son diferentes. Para mí eso es un rodaje tranquilo. Donde
intervienen pocas personas.
¿Y normalmente los
rodajes suelen ser tranquilos?
[Risas] No, en verdad no. Especialmente cuando asumes el cargo de
producción general. Tienes que estar detrás de mil personas.
¿Y en qué consiste ese
cargo?
Aunque no lo creas es una pregunta un poco difícil porque de hecho
son varias cosas. Básicamente creo que la producción es la parte administrativa
de hacer una película. Cuando eres productora general significa que estás desde
que se creó el guión. Tienes que conectar con la idea. Luego es muy importante
que seas organizado y que establezcas un plan de trabajo. Dentro de esta
planificación se tiene que definir claramente dónde se va a grabar, cómo se va
a grabar, quiénes van a intervenir en esta grabación. Tener definido tu
presupuesto. Establecer cronogramas. Tienes que ver que todo esté yendo bien,
que todo salga como estaba planteado.
Puede sonar hasta algo
tedioso, ¿no?
¡Sí! Pero depende de cómo lo manejes. Que sea la parte
administrativa no significa que no esté presente la creatividad y la capacidad
de expresar tus opiniones o lo que fuera. La creatividad también implica de qué
forma resuelves los problemas eficazmente. El productor tiene que ser muy
creativo en ese aspecto: lograr tener soluciones rápidas y acertadas y aportar
al proyecto lo que se necesita aportar. [Un productor] tiene que ser preciso.
A veces a las productoras
se les llama la “Mamá del Rodaje”. ¿Qué tan bien describe este apodo su
trabajo?
[Risas] Claro, dicen eso porque eres la persona a la cual todos
vienen a buscar en caso necesiten algo, en caso surja un problema. Tienes que
guiar mucho al equipo. El director ya tiene suficiente trabajo asegurándose que
todos estén haciendo su trabajo en el lado artístico del rodaje. Pero cuando
interviene un equipo tan grande siempre van a haber interrogativas y es a la
productora a donde van a hacer consultas. Ella tiene que preocuparse por que el
ambiente esté tranquilo, que todos estén contentos. Eso también influye en el
resultado final de la película.
¿Has estado alguna vez
en un rodaje tenso o dejado que el ambiente se torne tenso en alguno de tus
rodajes?
Siempre existen momentos en los que se nos escapan las cosas.
Sobre todo cuando inicié— de hecho se me escapaban varias cosas, que felizmente
he podido ir solucionando con el tiempo. Una de las cosas más difíciles con las
que me he encontrado fue, por ejemplo, en el videoclip [“Mantra”] de Pamela
Rodríguez. Habíamos contratado a un entrenador de perros, que tenía que hacer
actuar a un perro para unas escenas. Bueno, el tipo simplemente desapareció una
semana antes [del rodaje]. Aparecía y desaparecía pero -como ya habíamos
firmado un acuerdo, le habíamos dado un adelanto, había ido a los ensayos- no
pensé que iba a fallar. Íbamos a grabar con él en la mañana pero nunca llegó.
Entonces esos son los momentos tensos en los que tienes que encontrar una
solución rápida a problemas que muchas veces no tienen soluciones rápidas— no
es como que pueda llamar ahorita y conseguirme un perro entrenado que haga
exactamente lo que yo quiero que haga. Tuvimos que estar todo el día
esforzándonos un montón para finalmente conseguir un reemplazo.
¿Ese mismo día?
Sí pero ya en la noche. Tampoco puedo hacer magia. [Risas]
Además del video de
Pamela Rodríguez, hay otro que también produjiste que ha estado recibiendo
difusión en los medios: “Puedo Estar Sin Ti” de Alejandro & Maria Laura.
Ambos videoclips son muy distintos. ¿Cómo manejas las exigencias y diferencias
entre cada proyecto?
Bueno, yo creo que las diferencias existen dentro de cada uno.
Suena sonso pero en el videoclip de Pamela Rodríguez intervenían… personas.
Estas personas debían ensayar, aprender una coreografía. El equipo de
producción debía saber qué pasaba en cada plano y ocuparse de su área de
trabajo. En el de Alejandro & Maria Laura era algo más fácil porque éramos
poquitas personas. Los personajes eran títeres, controlados por solo un artista.
No podría decirte que preferí uno que el otro pero sí que cada uno es
complicado a su manera. Con el de los títeres tuvimos que crear toda una
escenografía a escala, tuvimos que diseñar los muñecos para que se parezcan a
Alejandro y Maria Laura. Eso es tiempo. Todo proyecto tiene su dificultad.
Estos dos videoclips los
trabajaste con Brian Jacobs como director. ¿Tienes un equipo fijo con el que
sueles trabajar?
Bueno, yo produzco los proyectos que dirige Brian. Y sí, tratamos
de trabajar con las mismas personas siempre. De hecho es difícil coincidir
horarios siempre pero sí intentamos usar siempre un equipo con el que ya nos
sentimos cómodos y que conseguirán el resultado que esperamos.
De hecho debe surgir una
familiaridad entre el equipo, ¿o no? ¿Cómo es la dinámica de un equipo en los
rodajes?
De hecho sí surge una camaradería porque los rodajes son siempre
intensos y bastante largos. Estás encerrado con el mismo grupo de personas
durante catorce, dieciséis horas— a veces
veinte horas, nunca se sabe. Entonces sí es importante que nos llevemos bien,
que podamos estar a gusto juntos y que nos conozcamos para poder… soportarnos
durante tantas horas. Como en cualquier trabajo, es importante mantener la
buena onda para tener un ambiente laboral agradable y productivo.
¿Es verdad que en el set
se te conoce como “El Ogro” Hospina?
[Risas] En realidad me han dicho que hay productoras que son mucho
más malhumoradas que yo. De hecho no es que sea malhumorada pero sí sé que
tengo que ser seria en ciertos momentos, porque de hecho la productora
representa una autoridad en el rodaje. Como tu dijiste, la productora es vista
como la mamá: ya, pues, una mamá siempre tiene que imponer ciertas reglas.
Tienes que exigirle a la gente para que pueda dar su cien por ciento. De hecho
yo creo que el éxito de las producciones está en cuidar mucho los detalles.
Tienes que mantener a todas las áreas de producción con un estándar alto, no
puedes descuidar nada.
De hecho sus
producciones tienen una calidad bastante alta. Esto es admirable porque son
proyectos más o menos independientes, que no van de la mano con grandes casas
de producción. Son proyectos que tú o Brian han desarrollado desde cero. ¿Qué
tan complicado es su proceso?
Tenemos nuestras limitaciones en presupuesto pero nuestro objetivo
es ser esas personas que pueden hacer cosas muy pajas y de calidad muy buena
sin tener tantos recursos. Es posible llegar a eso. Todo depende de cómo te
organices, de asegurarse de que las cosas funcionen bien. Hemos tenido la suerte
de estar involucrados en proyectos en donde los artistas han confiado en
nosotros, en nuestro criterio. Nos han dado la libertad de poder hacer las
cosas como nos las imaginamos. A veces es complicado manejar los presupuestos
pero al fin y al cabo lo hemos logrado bien. También es que la gente se presta
mucho: hablas con el director de fotografía, le explicas un poco tu idea, él
entiende que vamos a hacer un buen trabajo y ya, se llega a un acuerdo. De
hecho nosotros y todos los del equipo hacemos estos proyectos porque nos gusta
hacerlos. Nos preocupamos por que salgan adelante. ¡Somos jóvenes y tenemos
muchas ganas de mostrar nuestro trabajo!